Qué consideramos un cliente
Llamamos cliente a cualquier persona o equipo que encarga un trabajo visual con un propósito definido: una campaña, un catálogo, una serie documental breve o material de archivo para un proyecto propio. No es lo mismo que un alumno que cursa un módulo: el alumno construye su lenguaje, el cliente trae una necesidad concreta y un plazo. Cuando alguien llega con una idea a medio definir, primero hacemos una sesión de encuadre para convertirla en un brief trabajable.
Encargos que sí aceptamos
Trabajamos con proyectos de fotografía fija, secuencias narrativas cortas y piezas multimedia que combinan imagen, audio y edición. Aceptamos encargos con material propio o con dirección de rodaje, siempre que exista una conversación previa sobre composición y orden narrativo. No aceptamos trabajos que exijan renunciar a los derechos de autor ni entregas sin revisión intermedia: preferimos dos rondas de ajuste antes que una entrega a ciegas.
Cómo se entrega el material
La entrega se organiza por carpetas con fecha, nombre del proyecto y tipo de archivo. Enviamos una selección editada en formato listo para publicar, más los brutos ordenados por secuencia cuando el encargo lo requiere. Los archivos pesados se comparten por enlace privado con caducidad; no enviamos material por canales informales sin respaldo. Si el cliente necesita versiones para distintas plataformas, se acuerda el formato antes de empezar, no al final.
Qué no incluye un encargo
Un encargo no incluye la cesión total de derechos, la producción de escenografía ni la contratación de modelos o locaciones. Tampoco incluye retoques que alteren el sentido documental de la imagen: si una toma necesita corrección de color, se hace; si necesita cambiar lo que ocurrió, se descarta. Las ampliaciones de alcance se conversan aparte y se documentan antes de ejecutarlas, para que nadie trabaje con supuestos.
Uso del material en la galería
Parte del trabajo de clientes se publica en la galería digital de Jasonmcclue como referencia de proceso, siempre con autorización previa y sin exponer información sensible del proyecto. Si el cliente pide confidencialidad, el material queda fuera de la galería y solo se conserva en el archivo interno. Esta regla también aplica a los ejercicios de alumnos que se inspiran en encargos reales: se citan como caso, nunca como muestra ajena.